1. Mi hijo no quiere hacer tratamiento. ¿Qué puedo hacer?
Nosotros pensamos las adicciones como una enfermedad parte de la problemática familiar. Esto significa que, cualquiera de los miembros de la familia que inicie el tratamiento, dará comienzo al saneamiento del grupo. Cada miembro del grupo se incorporará al proceso de rehabilitación en la medida de sus posibilidades individuales de personalidad.
2. ¿Hay que pagar este tratamiento? ¿Cómo puedo hacer?
Sí. Somos una Organización No Gubernamental (ONG) que asiste a personas abusadoras de drogas y alcohol, y sus familias. Para aquellas personas que no pueden pagar nuestros honorarios en forma privada, nuestra Asociación Civil tiene convenios con Organismos Gubernamentales que brindan un sistema de subsidios (becas) que pueden llegar a cubrir el total de los honorarios de los tratamientos. Es parte de nuestro sistema de admisión orientarlos en los trámites pertinentes para acceder al subsidio correspondiente.
3. ¿Cuándo debo preocuparme por el consumo de alcohol y/o drogas de algún familiar?
Siempre es una situación por la cual preocuparse. Una intervención precoz es de fundamental importancia en el éxito de las intervenciones posteriores. En general, el consumo es problemático cuando genera consecuencias, es decir daños, pérdidas o sufrimiento en diferentes aspectos de la vida de la persona (familia, trabajo-estudios, salud mental y física, legal, etc.).
4. Consumir una o dos veces ¿implica un peligro para mi salud?
El consumo siempre puede generar riesgos para la salud. El nivel de gravedad de los riesgos es variable, dependiendo de distintos aspectos tales como: las características personales, situacionales, las características de la sustancia, antecedentes de salud, etc.
5. ¿Qué tipo de drogas son las más peligrosas?
Todas las drogas –lícitas e ilícitas– pueden generar riesgos para quien las consume. Sin embargo, algunas pueden contribuir más rápidamente que otras a generar un consumo problemático o dependencia, (como por ejemplo la cocaína y la pasta base. En este último caso, los efectos buscados se producen de manera rápida e intensa, sin embargo cesan con similar rapidez y a partir de ello se generan efectos opuestos al buscado, lo que facilita la búsqueda de un nuevo consumo). Sumado a lo anterior, también se debe considerar las características personales, del contexto, antecedentes de salud, etc.
6. Ante un problema de intoxicación ¿Dónde puedo recurrir?
Al servicio de urgencia más cercano a su domicilio, o solicitar una ambulancia para ser trasladado a un centro asistencial.
7. El problema es mi hijo. ¿Tengo que ir yo también?
Si. Ver punto 1.
8. Mi hijo tiene problemas con las drogas y, no quiere saber nada con hacer un tratamiento. ¿si yo lo llevo engañado, podrán uds. Convencerlo?
No. La mentira es parte de la sintomatología de las adicciones y no haríamos más que reforzar lo que es parte de la enfermedad. Por otra parte, los que rodean al adicto han tratado incansablemente de “negociar” para lograr cambios en sus actitudes. Por todo ello, tendremos que operar de otra manera.
9. Tengo un hijo detenido. ¿Qué puedo hacer?
Si a través de la gestión del abogado de la persona detenida, permiten a un miembro de nuestra Institución realizarle una entrevista de admisión en la unidad penal de detención, concurriremos hasta dicho sitio para evaluar la posibilidad de que la persona interesada pueda realizar tratamiento una vez que sea externado de dicho lugar de detención. El costo de honorarios se calculará teniendo en cuenta el empleo 3 hs para la entrevista, más el tiempo de viaje (ida y vuelta).
10. Tengo un amigo que se droga, ¿cómo puedo ayudarlo?
Venga Ud. primero. Conózcanos. Escuche qué alternativas de tratamiento tenemos para ofrecerle. Si le parece adecuada la propuesta, coméntele e invítelo a concurrir. Si se produce una negativa por parte de su amigo, déjele a mano folletería por si cambia de actitud. No intente convencerlo, esta actitud no hace mas que reforzar su resistencia.
11. Tengo un amigo que se droga. ¿Tengo que decirle a sus padres?
Esta es una decisión muy delicada, que Ud. debe considerar las consecuencias. Por su puesto, esclarecer la situación ante la familia es la mejor decisión, la respuesta dependerá del grado de negación que haya instrumentado la familia en ese momento. En función de esto Ud. recibirá dos tipos de respuestas habitualmente: una (la positiva) le agradecerá a Ud. su intervención y, tomará cartas en el asunto; la otra, se ofenderá, y lo hará responsable de sus malos deseos o de su equivocación para con la familia (aquí el mecanismo de negación esta incrementado, más cuanto proporcionalmente adversa sea la respuesta agresiva) terminando por distanciarse definitivamente de aquel que quiso advertirlo de la situación (sería como “matar al mensajero” cuando no gusta el contenido de la carta.
12. Mi hijo me prometió que no va a drogarse más, ¿debo creerle?
No. Las personas que padecen de adicciones, no tienen conciencia de enfermedad, ni de situación. Por este motivo, no pueden advertir cómo se encuentran y, como otra característica es la mentira, el primero en sucumbir ante ella es el mismo adicto. A esto se suma el hecho que, la familia se siente culpable por la situación en la que se encuentran y, trata de compensar su propio sentimiento de culpa creyendo una y otra vez las mismas mentiras. Estableciéndose así un círculo vicioso.
13. Le encontré droga a mi hijo, dijo que no es de él. ¿Debo creerle?
No. Esta respuesta se encuadra en el mismo tipo que la del punto anterior. Ver punto 8.
14. ¿Cómo me doy cuenta si tengo un hijo adicto?
Los cambios se van produciendo de un modo paulatino, diríamos casi imperceptible. Comienza observándose un leve cambio de humor, se encuentra cada vez mas alterado hasta que, los que lo rodean se encuentran confundidos acerca de qué poder decir. Se observan paulatinas modificaciones en el dormir, por exceso o falta del mismo. De igual modo ocurre con la alimentación. En cuanto a los amigos, comienza a perder o a no interesarse por los amigos de siempre; adquiere nuevas amistades que llaman la atención por sus actitudes y forma de conducirse o bien, ante las críticas familiares, no los trae a su hogar y se conecta, incansablemente, por teléfono.
En períodos avanzados de consumo se observan objetos específicos del consumo de drogas y alcohol. También comienzan a desaparecer dinero u objetos de la familia pasibles de ser vendidos.
15. ¿Tengo que esperar a que mi hijo lo acepte porque si no, siento que lo estoy acusando falsamente?
Muchas familias esperan la aceptación del consumo por parte del involucrado, atravesando largos períodos plagados de angustia, violencia y humillaciones infructuosamente. Por efecto del mecanismo de negación y el incremento de la utilización de las mentiras como modo comunicacional característico, dicha espera no hace más que aumentar el riesgo de caer en situaciones de peligro extremo clínico-legal.
16. Mi hijo esta encerrado en su habitación. Es muy violento. ¿Pueden venirlo a buscar? Temo por mi vida.
No. Nuestro sistema de tratamiento es de “puertas abiertas”, es decir, trabajamos con personas que aceptan tratarse por su propia voluntad. Si desean abandonar el tratamiento, no los retenemos. Es importante aclarar que si bien el sistema es de “puertas abiertas” , una vez que aceptó ingresar, debe hacer todo lo que nuestro equipo tratante le indique.
17. Mi hijo me dijo que si le insisto con el tratamiento, me va a odiar. ¿Qué debo hacer?
Siempre que los padres ponemos límites, no exponemos a que nuestro hijo interprete que es en su contra, sin embargo toda medida de cuidado sea interpretada en su justa medida o no, es absolutamente necesaria para su crecimiento. Los padres debemos seguir los lineamientos de los especialistas que nos orientan. Ese es el más importante acto de amor.
18. ¿Para tratarse hay que internarse en una granja?
No necesariamente. Hay diversos tipos de tratamiento que no involucran internación para realizar el proceso de recuperación. La internación es una medida extrema que se prescribe para los casos más agudos.
19. Mi hijo tiene problemas psiquiátricos además de consumir. ¿Lo aceptan?
No trabajamos con pacientes que tengan que estar medicados psiquiátricamente. Nuestro Programa es libre de drogas neurolépticas. No se prescriben calmantes, ansiolíticos, pastillas para dormir, etc.
20. ¿Atienden Obras Sociales y Prepagas?
Si.
21. ¿Dan charlas en escuelas?
Realizamos talleres de prevención para jardines de infantes, escuelas primarias, secundarias, universidades, clubes, fuerzas vivas en general, etc.
Estos talleres son dinámicos. Se caracterizan por la interacción entre los profesionales y el público participante. Se aplican técnicas novedosas que hacen amena la participación de todos los integrantes.
22. ¿Puedo obligar a alguien a recibir tratamiento en contra de su voluntad?
En general no, un proceso de rehabilitación para el consumo problemático de drogas y/o alcohol, requiere de algún grado de voluntariedad y compromiso de la persona ya que esto incide en la permanencia en el tratamiento y en su efectividad. Sin embargo existen situaciones excepcionales donde, por motivos judiciales, un juez puede ordenar a una persona recibir tratamiento (a raíz de situaciones de violencia, medidas cautelares, etc.)
23. ¿Qué debo hacer si le encuentro droga escondida a mi hijo?
Es importante abordar la situación en un contexto de diálogo, evitando una actitud persecutoria, rígida o autoritaria. Lo primero es conocer y entender de qué se trata la situación. Es decir, generar un espacio donde se pueda conversar sobre lo que ocurre, ofreciendo apoyo y escucha y de esta manera generar futuras estrategias de abordaje, adecuadas al problema.
24. ¿Es importante que la familia participe del proceso de tratamiento?
La participación de la familia es de fundamental importancia en el proceso de cambio de una persona que presenta consumo problemático de de drogas y alcohol. Desde el inicio, durante el tratamiento, y en las etapas finales, la familia tiene un rol de gran importancia, incentivando y ofreciendo alternativas de apoyo.
25. Si soy la persona que provee del sustento familiar ¿existen alternativas de tratamiento para mí?
Existen alternativas de tratamiento en estos casos; es posible recibir tratamiento en una modalidad ambulatoria, es decir asistiendo algunas veces por semana o diariamente, según sea el caso. Esto con el fin de coordinar el tratamiento con los horarios laborales, estudiantiles, etc. manteniendo de esta forma la posibilidad de desarrollo en estos ámbitos, seguir aportando económicamente a la familia y asumiendo ciertas responsabilidades, aspecto que favorece la concreción exitosa de los objetivos de tratamiento.
26. ¿Puedo llamar para pedir ayuda por un familiar?
Sí, es posible recibir orientación inicial sobre la situación de la persona en forma telefonica, ofrecer alternativas de apoyo, tanto para quién consume como para sus familiares.
27. ¿Existen alternativas de apoyo para familiares de consumidores?
Sí, existen espacios de apoyo, en general corresponden a grupos de autoayuda, cuyos objetivos son: desarrollar estrategias de abordaje de la situación, brindar contención frente a las crisis y ofrecer espacios de expresión emocional. El participar de estos espacios puede ser la primera etapa en el proceso de cambio de una persona. También existen alternativas de mayor focalización donde se puede ofrecer apoyo terapéutico a familiares en un marco de trabajo individual.
28. ¿En sus consultorios me pueden ayudar?
Si, los consultorios tienen programas que ofrecen una primera respuesta o acogida. Esto permite evaluar cuál es el tipo de tratamiento más adecuado a la situación de la persona. También cuentan con programas ambulatorios, a los que se asiste semanalmente.
29. ¿Puedo volver a llamar cuántas veces quiera?
Las personas pueden volver a llamar en caso que requieran una nueva orientación o reevaluar alguna de las sugerencias entregadas previamente con el objetivo de contar con nuevas alternativas.
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